
"El mundo está ahí": identificamos de modo grandilocuente "el mundo" con lo que no es más -ni más ni menos- que "nuestra" realidad, esto es, la serie sucesiva de situaciones en la que el ser humano se halla; no el medio (físico) en el que biológicamente vive, si no el entorno (social, simbólico) y contorno en el que hace su biografía. Es revelador de nuestra posición egocéntrica -posición que no abandonará jamás, ni en la perspectiva filosófica ni en la científica-, que hablemos del mundo para denominar la realidad minúscula en que nos encontramos, más aún, la que2yo" veo y en la que "yo" me sitúo."P no está en el mundo en que vive", se dice de alguien que, a juzgar por su comportamiento, o bien no parece darse cuenta de la situación en que se desenvuelve porque no la interpreta correctamente, o bien, pese a una interpretación correcta, su comportamiento es inadecuado porque transgrede o ignora las reglas contextuales de actuación sin medir las consecuencias.çUna primera e ilusoria disociación: el mundo, ahí, yo, aquí.En verdad, en el mundo de "ahí" el sujeto está también,forma parte de él. Otra ilusoria actitud: "mi" mundo, como si fuera lago que me pertenece, algo que puedo poseer, no aquello que me contiene. En todo caso, llamamos mundo al conjunto de realidades, situaciones, contextos en que nos es dable vivir, escenarios en donde mostrar el yo que el sujeto juzga adecuado para cada uno de ellos. siempre estamos en algún escenario: público, obsewrvado por todos; privado, observable para aquellos a los que se les permite entrar; íntimo,inaccesible a todos, salvo a uno mismo, como es la vida estrictamente mental.Por eso, estar -lo que se dice estar- en la realidad, siempre se está. ¿Qué se quiere decir, no obstante, d ealguien de quien se asevera que "está ( o que no está) en la realidad?. Ante todo, que no basta meramente el hecho de que el sujeto, como entidad empírica, viva biológica y ocupe un espacio físico con su cuerpo, si no que como sujeto haga su vida, tenga biografía, dé cuenta, para sí y para los demás, de los significados de aquellos objetos (él mismo, los otros sujetos,los modos y valores con que se funciona, etc.) que componen la realidad. La expresión, pues, es reveladora de una consideración de la realidad en dos niveles: el denotativo - "estar aquí"-y el interpretativo-"cómo estar aquí"
realidad. Percibiríamos los objetos y leeríamos su primera significación, la "deletrearíamos". Todos esos objetos serían aprehendidos uno a uno y en su conjunto, como en un laboratorio
de psicología experimental en donde se trabaja el cuarto oscuro con puntos que se mueven y líneas que se curvan, esto es,
sin compromiso para el sujeto. Pero de esta manera, tan
sucinta y arbitrariamente descrita, no es como nos situamos en la realidad. Si fuera así, es decir, si se tratara meramente de captar lo que los objetos son y significan ,estaríamos
fuera de la realidad por razón: nada nos ataría a ella, desinteresados de la realidad, sin afecto alguno por dichos objetos. Adoptaríamos el papel de un espectador que no se identifica ni
positiva ni negativamente con lo que ocurre en la pantalla o el escenario.
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